Prueba: Seat León 2.0 TDI 170 cv FR

Es un coche interesante para quien prefiera un buen tacto de conducción o una elevada estabilidad, a costa de una suspensión que es dura y algo incómoda. Aunque el coste por kilómetro atribuible al consumo sea bajo, no es la mejor alternativa para viajar mucho con comodidad.
Su resultado es distinto al de un Volkswagen Golf o al de un Audi A3 ambos con el mismo motor que el León FR: son más suaves de suspensión, y menos efectivos si de lo que se trata es de ir rápido por una carretera de curvas. Desde este punto de vista, el Diesel de este tamaño más parecido al León es el BMW 120d.
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